
¿Qué es el DS Basic-3?
El DS Basic-3 representa la tercera generación del conocido mando analógico resistivo de DS Racing.
Su filosofía resulta completamente diferente a la de los sofisticados mandos electrónicos actuales cargados de regulaciones, potenciómetros y curvas configurables.
Aquí tenemos algo mucho más elemental:
- gatillo,
- placa resistiva,
- contactos progresivos,
- sistema de frenado,
- y nuestro dedo.
18 contactos: donde nace la progresividad
La tercera generación utiliza una placa PCB con 18 puntos de contacto.
A medida que desplazamos el gatillo, el cursor recorre sucesivamente esos puntos y modifica la resistencia existente en el circuito.
El resultado práctico es una entrega progresiva de energía hacia el coche.
Esa dosificación resulta fundamental cuando comenzamos a abrir gas apoyados en una curva, buscamos tracción a la salida o necesitamos mantener exactamente una velocidad determinada.
¿Qué significan realmente los ohmios?
Aquí aparece probablemente la mayor confusión existente alrededor de los mandos resistivos.
Por tanto, seleccionar la resistencia adecuada consiste en buscar una curva de respuesta que se adapte al motor, coche, tensión, agarre, trazado y forma de pilotar.
La familia DS Basic-3
| Modelo | Resistencia | Respuesta | Orientación |
|---|---|---|---|
| DS Basic-3 25 | 25 Ω | Muy directa | Competición / pistas rápidas |
| DS Basic-3 35 | 35 Ω | Directa y controlable | Uso deportivo / polivalente |
| DS Basic-3 45 | 45 Ω | Progresiva | Casa / iniciación / uso general |
| DS Basic-3 55 | 55 Ω | Muy progresiva | Pistas técnicas |
| DS Basic-3 120 | 120 Ω | Extremadamente suave | Aplicaciones específicas |
25 Ω · Reacción inmediata
25 Ω
Nos encontramos ante la variante con una de las respuestas más rápidas de la familia.
Con relativamente poco movimiento del gatillo podemos encontrar ya una entrega apreciable de energía.
Puede resultar especialmente interesante cuando buscamos:
- respuesta inmediata,
- motores que admiten una entrega rápida,
- circuitos veloces,
- competición,
- o pilotos acostumbrados a trabajar con movimientos pequeños de gatillo.
35 Ω · El equilibrio deportivo
35 Ω
Subimos la resistencia y comenzamos a ganar progresividad sin perder demasiada rapidez inicial.
El 35 Ω puede representar un magnífico compromiso entre un mando claramente deportivo y uno destinado a una conducción doméstica más tranquila.
Permite atacar con decisión mientras conserva algo más de recorrido útil para modular la aceleración.
45 Ω · El gran todoterreno
45 Ω
Si existe una resistencia tradicionalmente asociada al uso doméstico y a la iniciación con mandos resistivos, los 45 Ω ocupan un lugar muy importante.
Ofrece una respuesta suficientemente progresiva para aprender a utilizar correctamente el recorrido del gatillo y controlar con precisión la entrada de potencia.
Y además permite desarrollar algo que ningún ajuste electrónico puede sustituir:
55 Ω · Suavidad y control
55 Ω
Con 55 Ω encontramos una entrega todavía más gradual.
Una mayor parte del recorrido del gatillo puede dedicarse a trabajar zonas de aceleración baja y media.
Puede resultar interesante en:
- pistas pequeñas,
- trazados técnicos,
- coches nerviosos,
- superficies con agarre reducido,
- o pilotos que prefieren una aceleración muy progresiva.
120 Ω · Máxima progresividad
120 Ω
La versión de 120 Ω ocupa el extremo más progresivo de la familia.
No tiene por qué ser la primera elección para cualquier coche moderno de 1/32, pero encuentra sentido cuando deliberadamente buscamos una respuesta muy suave o utilizamos configuraciones que se benefician de una resistencia elevada.
¿Más ohmios significa menos velocidad?
Éste es probablemente el concepto que más merece quedar claro.
La diferencia aparece principalmente durante el recorrido existente entre cero y máxima aceleración.
Podemos imaginar dos pedales de acelerador montados sobre el mismo automóvil.
Uno concentra gran parte de la respuesta al comienzo del recorrido.
El otro reparte esa respuesta durante una carrera mayor.
Un ejemplo sobre la pista
Imaginemos una curva lenta seguida de una pequeña recta.
Con un mando de baja resistencia, una pequeña presión sobre el gatillo puede proporcionar rápidamente bastante aceleración.
Un piloto experimentado puede utilizarlo para disparar el coche hacia la siguiente curva.
Pero una entrega demasiado brusca también puede provocar:
- pérdida de tracción,
- deslizamiento del tren trasero,
- salidas del carril,
- o una conducción poco fluida.
Con mayor resistencia disponemos de más recorrido para buscar exactamente ese punto de aceleración.
¿Y el freno?
El Basic-3 mantiene una filosofía sencilla también en este apartado.
No nos encontramos ante un mando electrónico avanzado con múltiples regulaciones independientes.
Esto obliga al piloto a comprender mejor:
- cuándo dejar de acelerar,
- cómo entra el coche en curva,
- qué retención ofrece su motor,
- y dónde volver a aplicar potencia.
Ergonomía y gatillo
La carcasa del Basic-3 permite diferentes formas de empuñar el mando y diferentes técnicas de accionamiento.
Además dispone de dos posiciones para modificar la tensión del muelle del gatillo.
Uno excesivamente blando puede no proporcionar suficiente referencia física al piloto.
Compatibilidad
El DS Basic-3 es fundamentalmente un mando para sistemas analógicos.
Dependiendo de la versión o distribución puede suministrarse preparado para instalar diferentes sistemas de conexión.
¿Qué DS Basic elegir?
No existe una respuesta universal.
Motor, voltaje, agarre, longitud de pista, trazado y técnica del piloto cambian completamente las necesidades.
| Escenario | Punto de partida |
|---|---|
| Pista doméstica / iniciación | 45 Ω |
| Uso doméstico deportivo | 35–45 Ω |
| Club / conducción rápida | 25–35 Ω |
| Pista técnica / coche nervioso | 45–55 Ω |
| Máxima progresividad | 120 Ω |
El motor también importa
Cuando cambiamos de coche también puede cambiar completamente nuestra percepción del mando.
Un motor con respuesta muy viva puede sentirse excesivamente brusco con una resistencia reducida.
Otro motor más tranquilo puede agradecer una entrega inicial más rápida.
Ésta es precisamente una de las razones por las que los mandos electrónicos avanzados permiten modificar diferentes parámetros:
La enorme ventaja del Basic: aprender
Un mando avanzado puede ayudarnos a modificar muchas características del comportamiento.
Un DS Basic obliga inicialmente a trabajar con nuestro dedo.
Y para alguien que comienza a profundizar en el slot deportivo, eso tiene muchísimo valor.
Nos obliga a descubrir si una salida de pista se ha producido porque:
- hemos acelerado demasiado pronto,
- hemos aplicado demasiada potencia,
- el coche tiene poco agarre,
- el motor entrega demasiado bruscamente,
- o sencillamente hemos cometido un error.
¿Solamente para principiantes?
No.
Su precio y sencillez lo convierten en una excelente puerta de entrada, pero su filosofía sigue siendo perfectamente válida para aficionados experimentados que disfrutan de la conducción analógica tradicional.
Puede funcionar perfectamente como:
- mando principal de una pista doméstica,
- mando para invitados,
- mando de club,
- segundo mando,
- mando de pruebas,
- o herramienta sencilla y fiable para disfrutar del slot.
DS Basic frente al mando de un set
Para muchos aficionados éste será probablemente el salto más revelador.
Los mandos incluidos en los sets cumplen correctamente la función para la que fueron diseñados.
Pero cuando buscamos mayor precisión y consistencia, utilizar un mando específico puede transformar completamente nuestra percepción del coche.
25 Ω frente a 45 Ω
Podemos resumir uno de los debates clásicos de forma sencilla:
Poco recorrido para disponer de bastante aceleración.
Mayor facilidad para modular zonas intermedias.
¿Uno es objetivamente mejor que el otro?
No necesariamente.
Dependerá del coche, circuito y piloto.
Nuestra elección para empezar en casa
Para alguien procedente de un mando convencional de un set doméstico que quiera experimentar una mejora clara sin entrar todavía en los mandos electrónicos de alta gama, el DS Basic-3 de 45 Ω constituye un punto de partida especialmente lógico.
Permite experimentar qué significa disponer de mayor progresividad, aprender a trabajar el recorrido completo del gatillo y adquirir experiencia suficiente para decidir posteriormente si necesitamos:
- una respuesta más rápida,
- una respuesta todavía más progresiva,
- o directamente un mando electrónico regulable.